¡Hogares Semilla… mejor en los hogares! Escuchamos hoy que cada día más iglesias tienen reuniones de pequeños grupos, aunque muchas de ellas “curiosamente” funcionan en la misma iglesia. ¿Cuál es la diferencia de un grupo cristiano que se reúne en un hogar? ¿Cuál es la base bíblica para hacerlo así? ¿Vale la pena hacer el esfuerzo de buscar la forma de reunirse en un hogar?

Reuniones cristianas en las casas según el libro de hechos En la Biblia desde Hechos 2:46 en adelante encontramos numerosas menciones sobre el compartir de la iglesia “en las casas”, en las epístolas leemos repetidamente “a la congregación que se reúne en su casa”.

Evidentemente no había dudas para ellos sobre la factibilidad y la efectividad de reunirse en los hogares. ¿Qué es lo importante que se experimenta en las reuniones cristianas en un hogar? La relación familiar.

¡Al estar dentro de un hogar se recrea naturalmente la relación que puede darse en una familia y bienvenido sea! Ya que estamos en el proceso de constituir una familia espiritual. ¿Qué sucede en un grupo familiar? Hay afecto, comunicación, transmisión de valores, ejemplos, educación, alimentación, contención, cuidado, proyectos en común… También hay desacuerdos, conflictos, opiniones encontradas, problemas que necesitan atención y solución… No son pocas las semejanzas con lo que sucede en un Hogar semilla.

Es el lugar ideal para que como “familia espiritual” desarrollemos y crezcamos en amarnos, considerarnos, estimularnos, animarnos, edificarnos, alentarnos, enseñarnos, exhortarnos, soportarnos, perdonarnos los unos a los otros.

No solo crecemos en estas actitudes como hijos de Dios, al funcionar la reunión cristiana en un hogar permite que todo esto lo podamos trabajar a la vista de nuestros vecinos, amigos y otros personas que se acercan a buscar a Dios.

¿Qué es un Hogar semilla? Son un sistema que tiene como objetivo animar y dinamizar la estructura de la iglesia: es un abrirse a la realidad de la Nueva Evangelización. Una forma de hacer corresponsables a la comunidad de la misión de la Iglesia: EVANGELIZAR.

Los hogares semilla son pequeños grupos de personas, en constante crecimiento que buscan evangelizar, hacer discípulos y desempeñar su ministerio a través de las relaciones cotidianas (personas cercanas – oikos), por las que oramos, servimos y compartimos a Cristo.

Estas pequeñas comunidades que forman parte de la congregación e iglesia de Cristo, están llamadas a multiplicarse, tal y como lo hacen las semillas, y están formadas por unas 10 personas.

Si el grupo va creciendo, y este es su objetivo, la semilla pasará a multiplicarse y de esta forma, de una nacerá otra. Las semillas no pertenecen a ningún movimiento, están al servicio de la Iglesia de Cristo.

Es una herramienta discipulado, que tiene el objetivo de formar discípulos misioneros que se integren a la vida y misión de la Iglesia.

Los siete objetivos de este proceso de discipulado son:

1. Crecer en intimidad con el Señor.

2. Crecer en el amor recíproco.

3. Compartir a Jesús con los demás.

4. Desempeñar un servicio en la congregación.

5. Dar y recibir ayuda.

6. Preparar a los futuros servidores.

7. Profundizar en la fe.

¿Qué se vive en un Hogar Semilla?

 Comunión fraterna

 Alabanza y adoración

 Formación de discípulos por la Palabra

 Anuncio de Cristo

 Servicio unos a otros

¿Dónde se reúnen los participantes? A imagen de los primeros cristianos, las reuniones se celebran cada semana, preferentemente en una casa. Los Hogares semilla realmente es una pequeña comunidad cristiana que tiene la multiplicación del cuerpo de Cristo como objetivo.

Y aunque tenga reuniones, no se limita a ellas. El Hogar Semilla no es un día a la semana, sino una comunidad viva, en acción, donde los miembros se comprometen unos con otros dentro y fuera de las reuniones.

Son la base para vivificar, dinamizar y renovar la iglesia de Cristo.

El Hogar Semilla, por ser una miniatura de la Iglesia, no se limita a una o algunas tareas de la Iglesia, sino a cumplir todos los propósitos de Dios, como una comunidad, donde el "ser" siempre viene antes del "hacer".